Consta de diferentes etapas.
Planificación: se debe tener un orden para ir desarrollando las diferentes características que hace que la persona se diferencia o sobresalga del resto.
Abordaje de la apertura: la actitud cuando se entra a una sala suele decir mucho de una persona, por ello es recomendable que entre con entusiasmo y energía.
El saludo: debe ser firme y demostrar respeto, las empresas siempre quieren a personas que puedan cumplir las reglas. Muchas veces esto marca la diferencia a la hora de la selección.
En el desarrollo: se debe evitar hablar más de lo debido, ser conciso pero dejando en claro el interés que se tiene por la compañía.