Es un proceso de selección muy riguroso. Los clientes que tiene la empresa son muy exigentes, los exámenes de cada filtro incluyen desde términos básicos, hasta preguntas de certificación. Después se pasa al filtro con el cliente, que aplica un examen mucho más minucioso que el anterior. La cantidad de candidatos es grande, y los puestos disponibles son pocos, pero es justo por la selectividad tan exigente que tienen.