Lamentablemente, el proceso de selección fue muy desorganizado. Fui contactada por un reclutador llamado Osvaldo, cuya falta de profesionalismo me sorprendió. La coordinación de la entrevista llevó casi una semana, ya que no respondía los mensajes con agilidad. A pesar de que no enviaba el link para la reunión, yo igual me preparaba y estaba presente en los horarios pautados, sin respuesta. Esta situación se repitió dos veces, hasta que decidí escribir al responsable de operaciones para poder avanzar.
Finalmente, realicé la entrevista, aunque ya sin interés real en el puesto debido al mal manejo desde el inicio. Me indicaron que iban a volver a contactarme, pero hasta el día de hoy sigo esperando una respuesta, lo cual considero una falta de respeto.
Durante la entrevista, las preguntas eran genéricas y poco personalizadas, y la actitud del entrevistador fue distante, sin demasiado contacto visual, lo que generó una sensación de desinterés por parte de la empresa hacia el candidato. Fue una experiencia incómoda que no recomendaría.