Durante la entrevista me realizaron pocas preguntas concretas, más bien generales, pero en dos ocasiones el entrevistador me pareció hostil, como retando más que evaluando.
En una pregunta de programación, para la que existen varias posibles respuestas, por ejemplo, la conversación llegó casi a los gritos porque no le daba la respuesta exacta que él buscaba, aunque hay más de una manera de solucionar el mismo problema. Y terminamos con el diciendo "no", y yo contradiciéndole con "si". La otra persona en la entrevista me pareció mucho más profesional, pero solamente me preguntó dos cosas muy básicas.
Y, de todas las cosas que el puesto requería, realmente me preguntaron únicamente de dos temas... que eran los "deseables", no en el core.