El primer filtro fue una llamada telefónica, donde me agendó una reunión de media hora para el día siguiente. Después de esa reunión, en la que el entrevistador no prendió la cámara, me dijo que me iba a comentar el siguiente paso en los siguientes días. Después me agendó una entrevista con una persona relacionada al puesto aplicado. Esta fue muy fluida y me sentí bien, fue más técnica que de competencias y me platicó de las funciones de la vacante. Al final igual me dijo que se iban a comunicar conmigo en los días siguientes tanto si fuera una respuesta positiva como negativa y que en caso de que fuera positiva, después me darían un caso a resolver, que tendría que presentar frente a un panel de personas y posteriormente, elegirían a seis personas y de ahí habría otra entrevista para que solo tres fueran seleccionados. De por sí el proceso se me hizo largo, tedioso y con demasiados filtros considerando que en LinkedIn aparecía que 40 personas aplicaron para esta posición. Después de esto pasaron 2 semanas y no había recibido ninguna respuesta, por lo que le escribí a mi reclutador inicial ya que en el último correo que me enviaron me dijeron que si tenía alguna duda me comunicara con él. Le pregunté que si había habido alguna actualización en cuanto a la vacanta y nunca contestón mi correo. Días después intenté contactarlo al número que me llamó la primera vez, y después de hacerlo una vez durante tres días me rendí. Considero que es una falta de respeto el no darle un cierre apropiado a un proceso como este incluso aunque no puedan dar retroalimentación o motivo por el cual no prosiguió y en ninguna empresa me había pasado algo similar.