El proceso de entrevistas parecía coherente al inicio, pero hubo problemas en la comunicación.
Durante varias semanas no recibí respuestas y se generaron expectativas que luego no se cumplieron. Tuve que contactar al equipo de recursos humanos, reiteradas veces, para obtener actualizaciones sobre el estado del proceso. Finalmente, el proceso se cerró sin ofrecer feedback, a pesar de haberlo solicitado.
Una comunicación más consistente y transparente podría mejorar la experiencia de los candidatos.