El proceso comenzó con una llamada telefónica de aproximadamente 20 minutos. Al mencionar mis expectativas salariales, la conversación finalizó de forma abrupta. Posteriormente, recibí un correo indicando que había sido descartado por falta de experiencia técnica, a pesar de que no se llegó a realizar ninguna entrevista técnica ni evaluación de mis conocimientos.
Considero que sería más transparente comunicar desde el inicio el rango salarial del puesto para evitar pérdidas de tiempo para ambas partes.